En el suelo, arrastrado y golpeado sin fuerzas para continuar, me preguntas que ha pasado se me ha olvidado pelear. Estar ya arrastrado no es lo peor que me ha pasado me recuerda que no puedo caer más. Lo único que puedo es gritar y Jesús necesito de ti, dame tu mano que me quiero levantar.

Un amigo me grita maldice a Dios y muere, yo solo se que así muera a su lado por siempre quiero estar. Eres tu a quien yo necesito Señor, dame una nueva oportunidad. Hoy me encuentro en el suelo y ahora es más fácil que frente a la cruz me puedo arrodillar y por siempre allí quiero estar, en ese lugar donde me humillare ante ti y por siempre te adorare.

Quiero un encuentro contigo Jesús, quiero una nueva oportunidad, un nuevo comenzar, pero si tu no me ayudas, eso no podrá pasar. De nada sirve que yo trate construir una torre si tu no eres el primero y quien me la ayudará a levantar. No puedo evitar llorar a tus pies gritándote que me salves y me restaures. Solo puedo gritar que por siempre te amaré.

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