Aquí estoy doctor, nuevamente pidiendo su ayuda, con una máscara de alegría y con el corazón roto por tanto dolor. Como le dije la vez pasada las personas no saben que en mi cuerpo el dolor devora, y mi alma gime cuando el rostro ríe. Y usted me pregunta porque mi tristeza si en el mundo no hay un cómico como yo. Según el mundo tengo mujeres, dinero y diversión. 

Hoy me encuentro con el corazón roto, lleno de heridas por pequeñas guerras en las que he estado sin razón. Estúpidas guerras que he ganado y he salido como el triste vencedor. Y gracias a aquellas victorias la fama a mi vida ha llegado, con mil mujeres he estado y para los que me ven, todo lo he ganado. En las esquinas me gritan <<Garrick eres el mejor>> y cada vez que lo hacen, en mi alma aumenta el dolor.

Hoy doctor soy el hombre con las mayores victorias pero siento como si fuera el más grande perdedor. Cada vez que gano una nueva batalla y para los demás genero mayor admiración siento que Dios me mira con tristeza en su corazón y siento que el Espíritu Santo intenta tocarme, pero con cada una de mis victorias más me alejo de su amor y hoy me pregunto si en verdad no soy yo el verdadero perdedor.

Ayúdame doctor enséñame cómo puedo curar este dolor que hoy siento en mi corazón, como puedo dejar este sentimiento de una terrible soledad que llena mi interior. Necesito de tu ayuda, porque algo dentro de mi alma me grita que tú eres el único que le puede traer alegría a mi corazón.

>>Me alegra verte nuevamente Garrick, me Alegra que estés en mi consultorio y que por fin me abras tú corazón. Es verdad miles de batallas has peleado pero en todas tú has resultado perdedor. Pero aquí estoy para calmar tu corazón porque para poder estar cerca al mundo YO he vencido al mundo, lo vencí con mi sangre derramada en una cruz. Si me lo permites puedo sanar tú corazón pero tienes que dejar de buscar en el mundo la felicidad y solo enfocarte en buscar mi corazón.

Garrick no te preocupes por el precio de tu redención, con mi sangre lo he pagado y por tu vida creo que fue un pequeño valor. Solo te pido que me aceptes y me dejes ser tú Salvador. No te puedo decir que dejaras de sentir dolor, pero si te puedo prometer que si me dejas yo seré el que te muestre el camino y en mis manos encontraras la sanidad para tu vida, tú cuerpo y tú corazón.

>> Doctor, te digo que con especial atención te he escuchado y tus palabras dulces como la miel en mi corazón se han incrustado. Puedo sentir que a partir de este día eres tu quien mis batallas peleara y tú eres quien mi victoria me dará y ahora Solo puedo decir; perdóname Señor y desde hoy quiero pedirte que seas por siempre mi padre, mi amigo y mi salvador.

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